martes, 30 de octubre de 2007

La ley cero:

La Ley Cero de la Robótica es una variación de una de las leyes de la robótica, que aparece por primera vez en el libro de Isaac Asimov, Los robots del amanecer. Esta ley, que sólo pudo ser enunciada por un robot moribundo, R. Giskard Reventlov, tras haber tenido que matar a un ser humano tratando de defender un beneficio futuro para el total de la Humanidad. Esta discusión hace que un robot mucho más avanzado y humaniforme, R. Daneel Olivaw comience a asimilar la citada ley, que acabaría siendo definida como: "Un robot no puede hacer daño a la humanidad o, por inacción, permitir que la humanidad sufra daño.", quedando las tres leyes de la robótica modificadas para ser siempre inferiores en obligatoriedad a esta nueva ley.El problema existencial que se plantea es la definición de Humanidad, dado que no se trata de un valor matemático, lo que dificulta la valoración a la hora de decidir el curso de una acción por parte de un robot. Rasgos de esa dificultad los podemos encontrar en novelas como Los límites de la Fundación ó Robots e Imperio, en la que un robot de Solaria define como humano solo a aquel ser que tenga unas determinadas características lingüísticas.